Entrevista a Abelardo Moreno, presidente y abogado de la Asociación Neurolegal.

En nuestra línea por difundir el avance de nuestra profesión aplicada a los Tribunales, tenemos el honor de presentaros la importante labor que desarrolla la Asociación Neurolegal en nuestro panorama jurídico.

Hemos podido entrevistar a Abelardo Moreno, abogado especialista en el daño cerebral, Presidente de la Asociación Neurolegal, Miembro de la Asociación de Abogados especialistas en responsabilidad civil y Master en Neuropsicología.

SENJYF: El periódico La Razón, en su edición de octubre de 2020 reconoció la labor de vuestro despacho, por la defensa de los derechos de las personas afectadas por un Daño Cerebral Adquirido y te mencionó como “el abogado del cerebro”. ¿Cómo entiendes tú esta manera de describir tu trabajo?

Abelardo Moreno (A.M.): Desde que comencé el ejercicio de la abogacía me especialicé en la defensa de los derechos de los accidentados y una de las situaciones donde vi mayor infravaloración del daño fue en los traumatismos craneoencefálicos, por las “secuelas invisibles”, las que afectan al plano cognitivo, observando el gran desconocimiento que todavía existe en la administración de justicia y en los operadores jurídicos, sobre las repercusiones funcionales que las secuelas cognitivas provocan en el afectado por un daño cerebral y su entorno.

El apelativo cariñoso del “abogado del cerebro” me lo dijo hace un tiempo un oficial de un juzgado y se ha extendido a muchos compañeros de justicia que así me llaman. Me gusta esa definición porque la verdad es que no hay muchos profesionales en el ámbito jurídico que se dediquen a las reclamaciones por lesiones cerebrales y menos que hagan la locura de realizar un Mater de Neuropsicología. 

SENJYF: Algunos de vuestros logros en esta tarea se han visto materializados en las cuantías indemnizatorias más elevadas de nuestra historia, en cuanto a la reclamación de daños por resultado de traumatismo craneoencefálico (https://www.neurolegal.es/post/un-joven-ciclista-es-indemnizado-con-más-de-1-millón-de-euros-tras-sufrir-un-daño-cerebral o https://www.neurolegal.es/post/neurolegal-consigue-una-indemnización-de-300-000-euros-por-daño-cerebral-sufrido-en-un-gimnasio ).

¿Por qué en España no es frecuente encontrar este tipo de sentencias?

A.M.: A la hora de valorar la indemnización por un daño bien sea en un accidente de tráfico, una caída, una agresión o en caso de reclamar una negligencia médica, existe el sistema de valoración contenido en la nueva Ley 35/2015 para accidentes de circulación y que se viene aplicando analógicamente a todos los supuestos de responsabilidad civil.

Es fácil para los operadores jurídicos defender y demostar las consecuencias, por ejemplo, de una amputación porque es algo que se ve y se saben las limitaciones que ocasiona sin profundos análisis.

No ocurre lo mismo con el daño cerebral y sus consecuencias cognitivas ya que al no ser visibles no son fáciles de demostrar y determinar, incluso para los facultativos que no son especialistas; por ello la vital labor de los neuropsicologos que analizan a través de las pruebas y protocolos pertinentes, los deterioros existentes (memoria, atención, funciones ejecutivas, …).

Hay un aspecto que siempre trato que se recojan en los informes y es que se realice, en la medida de lo posible, una explicación de las repercusiones funcionales que  suponen estas limitaciones en las actividades de la persona afectada. Ayudan mucho luego a la defensa de los derechos.

Para que os hagáis una idea muchos jueces confunden, por ejemplo, la falta de atención sostenida con “meros despistes”, cuando este déficit incapacita prácticamente para realizar cualquier actividad laboral reglada.

Igualmente, cuando establecemos los déficits y los catalogamos como leves, en distintos campos cognitivos como atención, memoria, planificación etc. es muy complicado luego hacer ver en los Tribunales de Justicia que aunque se califiquen de leves, la suma de todos ellos limitan de manera severa las actividades habituales del afectado, se quedan con la valoración de leve y se infravalora el daño.

SENJYF: ¿Cuál es la aportación más valiosa que la neuropsicología puede aportar al operador jurídico, según tu experiencia en este campo?

A.M.: No existen prácticamente neuropsicologos que hagan periciales adaptadas a la valoración de daño y los necesitamos en los foros judiciales;  los peritos neurólogos no llegan tampoco a determinar concretamente las consecuencias de las secuelas por daño cerebral, ellos no realizan la batería de los test, los estudios, el resumen de resultados que utilizan los neuropsicologos para determinar las concretas limitaciones en los diferentes campos que se analizan (velocidad de procesamiento, funcionamiento intelectual, gnosias, praxias, etc).  Desde aquí animo a los neuropsicologos a formarse en este ámbito pues hay mucha salida y futuro profesional tanto para la valoración del daño para indemnizaciones, como para discapacidades, dependencia, incapacidades.

SENJYF: Y relacionado con lo anterior, ¿de qué manera crees que los psicólogos especialistas en neuropsicología, así como los psicólogos forenses, podemos ilustrar la labor de los abogados cuando concurren causas de afectación orgánica de las funciones cognitivas, socio-emocionales y funcionales de la persona?

A.M.: Los Jueces y la administración en definitiva, esperan estas especialidades, es decir, peritos especialistas que ilustren correctamente, a través de una buena dirección letrada, por supuesto, de las afectaciones cognitivas que padecen las personas con daño cerebral. Las administraciones no suelen tener especialistas en esta materia, los Equipos de Valoración de Incapacidades Laborales, por ejemplo, interpretan como pueden los informes que se les da, al igual que para las discapacidades y dependencia.

En el ámbito judicial para convencer a un juez sobre las consecuencias de un daño cerebral debes informarle puntualmente y demostrarle en qué consiste cada limitación cognitiva y cómo afecta a las actividades del individuo y su entorno; no vale pasar de largo con informes que no son entendibles en el foro judicial, hay que saber explicar tecnicismos como disartria, ataxia, agnosia, apraxia, disfunciones ejecutivas, etc., y sobre todo explicar cómo se llega a las conclusiones neuropsicológicas a través de las pruebas realizadas.

Solo de esta forma se pueden obtener sentencias que hagan justicia a los derechos de las personas afectadas con un daño cerebral y sus familias.

SENJYF: Además de la justicia civil también trabajáis en el ámbito penal. ¿Cómo valoráis el cambio de visión en la justicia penal de la persona con trastorno mental en el procedimiento de tipo penal, con las novedades previstas en el Anteproyecto de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en relación con la valoración de la capacidad procesal del sujeto pasivo?

A.M.: Las nuevas reformas en la LEcriminal tratan de introducir un verdadero estatuto jurídico de la persona con discapacidad fundado, principalmente, en los criterios establecidos por la Convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, hecha en Nueva York el 13 de diciembre de 2006, y en la Recomendación de la Comisión Europea de 27 de noviembre de 2013 sobre garantías procesales para personas vulnerables sospechosas o acusadas en procesos penales.

Básicamente son tres los derechos esenciales que se tratan de proteger para toda persona encausada que presente alguna diversidad funcional: 1 defenderse en las mismas condiciones que cualquier otra persona. 2.- Respetar  la autonomía o plenitud de facultades decisorias, se suprime el equívoco concepto de representación. 3.- La participación eficaz en todo el procedimiento.

Se parte de la base que los trámites procesales han de ser oportunamente adaptados a las circunstancias singulares de la discapacidad y se contempla igualmente un incidente expresamente orientado al dictado de una resolución judicial que evalúe, con todos los elementos de juicio necesarios, las circunstancias de la discapacidad y determine el influjo que esta ha de tener en la tramitación del proceso.

SENJYF ¿Cómo ha contribuido la neuropsicología forense en los casos en que Neurolegal ha logrado el reconocimiento de secuelas?

A.M.: Los campos de trabajo que realiza Neurolegal están centrados principalmente en la defensa de las indemnizaciones por daño cerebral (accidentes de tráfico, laborales, negligencias, etc.) así como en el ámbito de las incapacidades laborales

En estos campos la neuropsicología cada vez se va abriendo más espacio ya que su papel es fundamental.  

SENJYF: ¿En qué entorno de trabajo jurídico recomendaríais la presencia de profesionales expertos en neuropsicología? ¿Creéis que la figura sería útil en notarías, despachos de abogados, asesorías laborales, etc.?

A.M.: En los campos de determinación de las consecuencias lesivas por un accidente o en las capacidades laborales de las personas con daño cerebral se hace imprescindible la figura de un neuropsicólogo para la valoración del deterioro cognitivo.

No cabe duda que en los próximos años la Neuropsicología va a experimentar un auge importante en nuestro país gracias a las normas que el legislador va implementando para el reconocimiento de los derechos de las personas afectadas de daño cerebral tanto en indemnizaciones por accidentes como en incapacidades, discapacidades, dependencias;  ahora solo falta de profesionales tanto en el ámbito público como privado que valoren debidamente las secuelas del DCA y sus consecuencias.

SENJYF: Por último, y agradeciendo enormemente tu amabilidad, ¿podrías dejarnos algunos datos de contacto donde las personas interesadas pudieran contactar con Neurolegal?

A.M.: Pueden hacerlo a través del teléfono 91 441 38 66 o escribiéndonos un email a info@neurolegal.es atenderé sus consultas sin compromiso alguno, invitando también al resto de profesionales a que nos llamen para conferencias, formación, proyectos, etc., relacionados con el daño cerebral, estaremos encantados.

El colegio Oficial de Psicología de Catalunya (COPC) abre la primera lista de intervención profesional específica para periciales neuropsicológicas.

El colegio Oficial de Psicología de Catalunya (COPC) abre la primera lista de intervención profesional específica para periciales neuropsicológicas.

El pasado 5 de octubre de 2020, el Colegio Oficial de la Psicología de Catalunya publicaba en el siguiente enlace una noticia de crucial interés para nuestra área de conocimiento y desarrollo profesional: la aparición de la categoría de Neuropsicología Forense por primera vez en los listados de turnos de peritos.

https://www.copc.cat/es/noticias/1219/Apertura-de-las-listas-para-nuevas-inscripciones-del-Turno-de-Intervencion-Profesional-ambitos-forense-y-general

El COPC y el Departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya, llegaron a un acuerdo para actualizar los listados correspondientes al turno de Intervención Profesional (TIP) a disposición de los Juzgados, ampliando con la categoría de neuropsicología forense las opciones de ejercicio de los peritos.

Así pues, se amplían las perspectivas de reconocimiento de esta área profesional por parte de nuestros operadores jurídicos, lo cual valoramos satisfactoriamente como un reto, a la vez que una enorme oportunidad.

Ahora bien, los profesionales que se inscriban en dichos listados, atendiendo a las recomendaciones del propio COPC y al Código Deontológico de la psicología, deberán tener una formación especializada, así como un conocimiento suficiente del entorno jurídico al cual se dirige nuestro trabajo.

En este año 2020 tan complicado, nos resulta grato difundir un paso más en el avance de nuestra profesión aplicada a los Tribunales.


Feliz comienzo de año 2021 a todos y todas.

Neuropsicología Forense en un caso de violencia de género. De asesinato a defensa propia, (Agosto, 2011) en base a las alteraciones neuropsicológicas como consecuencia del maltrato sufrido.

Un jurado popular determinó en su veredicto inocente, veredicto que luego fue ratificado por El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

https://www.ideal.es/granada/20140125/local/granada/declaran-inocente-mujer-maltratada-201401252122.html

https://www.ideal.es/granada/20140526/local/granada/pastrana-volvera-carcel-201405261848.html

Durante un proceso penal concretamente, el neuropsicólogo o neuropsicóloga forense puede participar en diferentes fases, siendo las de mayor relevancia la responsabilidad criminal, la necesidad de tratamiento y la valoración de las víctimas. En esta última, implica determinar la existencia, intensidad y permanencia de secuelas cognitivas, emocionales y comportamentales derivadas de agresiones como en causas de violencia de género. En este sentido, la tarea del neuropsicólogo o neuropsicóloga forense va a ser similar a la que realiza en contextos civiles.

El neuropsicólogo o neuropsicóloga forense va a tener la responsabilidad de proveer una comprensión amplia acerca del funcionamiento cognitivo y conductual de la persona examinada, integrando los diferentes datos que recoge y elaborando un diagnóstico en relación con los déficits secundarios producidos por una alteración del sistema nervioso central. En este sentido, el profesional de la Neuropsicología puede llegar a ser clave en el proceso judicial al aportar, en su calidad de testigo/perito experto, elementos que van a ser determinantes en el establecimiento de la verdad (Slachevsky, Pérez & Prenafeta, 2013; Marín et al., 2016).

Se mostró la aplicación de la Neuropsicología forense para valorar la imputabilidad de una mujer en un procedimiento judicial, mujer víctima de violencia de género, y las consecuencias que para dicho procedimiento tuvo la valoración neuropsicológica forense.

            Partimos de la hipótesis general de que las mujeres víctimas de violencia de género presentan alteraciones neuropsicológicas y que estas alteraciones tienen una repercusión en contextos forenses (Kwako, Glass, Campbell, Melvin, Barr, y Gill, 2011; Valera, y Berenbaum, 2003; Ivany, 2016; O`Sullivan, 2015; Neumeiste et al., 2016; Hom,2003; Beckson & Batzokis, 2003; Heilbronner, 2004; Larrabee, 2000; Lezak, Howieson & Loring, 2004; Jarné, Aliaga & Villaseñor, 2013).

En el caso de Ana, para quien se solicitó un informe pericial neuropsicológico al objeto de evaluar si presentaba o no alteración del funcionamiento neuropsicológico como consecuencia de una situación de maltrato mantenido en el tiempo por parte de su pareja, así como su relación con los hechos ocurridos en agosto del 2011 (muerte de su pareja).

Ana, acusada del delito de asesinato de su marido, presentaba alteraciones neuropsicológicas compatibles con haber sufrido violencia de género por un período continuado de tres años. Esas alteraciones fueron suficientes para eximirla de responsabilidad penal, tal como recogió la sentencia del jurado popular, ratificada posteriormente por el TSJA. Este caso pone de manifiesto la utilidad de la evaluación neuropsicológica forense, para evidenciar deterioros neuropsicológicos en mujeres víctimas de violencia de género y su utilidad en procesos forenses.

En el caso en cuestión, tras la evaluación neuropsicológica realizada a Ana encontramos importantes alteraciones en la función ejecutiva que la hacían inimputable. Dicha alteración fue suficiente para eximirla de responsabilidad criminal, teniendo en cuenta que sus componentes implican voluntad, planificación, conducta intencional y ejecución eficaz de la conducta (Lezak et al., 2004).

La absolución fue determinada por el jurado al aceptar éste un acto en “defensa propia y miedo insuperable”. El día de los hechos se produce un episodio de especial violencia de Manuel hacia Ana. Manuel comienza a propiciar una brutal paliza a Ana, teniendo ésta el temor de morir, por lo que actúa presa de un miedo insuperable (determinando éste una limitación absoluta de su libertad volitiva). Al tener que actuar en una situación límite y debido a su estado neuropsicológico, Ana responde de manera impulsiva, inflexible, sin planificar ni reflexionar e incapaz de tomar una decisión libre. Su único impulso es salvar su vida, por lo que se hace del arma que estaba usando su agresor, provocándole a éste la asfixia. Desde el punto de vista de la competencia mental, ésta queda abolida completamente, enfrentando a la persona a una situación en la que la responsabilidad sobre sus actos está anulada.

            Es la primera vez que, en España, se solicita un informe neuropsicológico forense en casos de violencia de género, con el resultado de un fallecimiento.

            Los resultados de este estudio se han publicado en 2016 en la revista Psicología Conductual Revista Internacional de Psicología Clínica y de la Salud.

https://digibug.ugr.es/handle/10481/48268

Artículos relacionados:

Beckson, M. & Bartzokis, G. (2003). Brain disease: forensic neuropsychiatric issues. En Rosner, R. (comp.). Principles and Practice of Forensic Psychiatry 2ª ed. Londres, Arnold.

Heilbronner, R. (2004). A status reporto on the practice of forensic neuropsychology. Clinical Neuropsychology, 18, 312-326.

Hom, J. (2003). Forensic Neuropsychology: are we there yet?. Archives of Clinical of Neuropsychology, 18, 827-845.

Ivany, A. S., & Schminkey, D. (2016). Intimate partner violence and traumatic brain injury: state of the science and next steps. Family & community health, 39(2), 129-137. doi:10.1097/fch.0000000000000094

Jarne, A., Aliaga, A. & Villaseñor, T. (2013). La neuropsicología forense como disciplina científica. En A. Jarne y A. Aliaga (dirs.), Manual de neuropsicología forense, de la clínica a los tribunales (pp. 47-84) Barcelona: Herder.

Kwako, L. E., Glass, N., Campbell, J., Melvin, K. C., Barr, T. & Gill, J. M. (2011). Traumatic brain injury in intimate partner violence: a critical review of outcomes and mechanisms. Trauma, Violence, & Abuse, 12, 115-126. doi:10.1177/1524838011404251

Larrabee, G. (2000). Preface to forensic neuropsychology issue. Journal of Head Trauma Rehabilitation, 15, 5-8.

Lezak, M. D., Howieson, D. B. & Loring, D.W. (2004). Neuropsychological assessment (4ªed.). Nueva York, NY: Oxford University Press.

Marín, M. I., Hidalgo-Ruzzante, N., Tovar-Sabio, V., & Pérez-García, M. (2016). Neuropsicología forense en un caso de violencia de género. Psicologia Conductual, 24, 361.

Neumeister, P., Feldker, K., Heitmann, C. Y., Helmich, R., Gathmann, B., Becker, M. P., & Straube, T. (2017). Interpersonal violence in posttraumatic women: brain networks triggered by trauma-related pictures. Social cognitive and affective neuroscience12(4), 555.

O’Sullivan, M., Glorney, E., Sterr, A., Oddy, M., & da Silva Ramos, S. (2015). Traumatic brain injury and violent behavior in females: A systematic review. Aggression and violent behavior25, 54-64.

Slachevsky, A., Pérez, C., Prenafeta, & M.L. (2013) La evaluación de las funciones cognitivas. En A. Jarne y A. Aliaga (dirs.), Manual de neuropsicología forense, de la clínica a los tribunales (pp. 85-115) Barcelona: Herder.

Valera, E. M. & Berenbaum, H. (2003) Brain injury in battered women. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 71, 797-804.

FUNCIONAMIENTO CEREBRAL EN MALTRATADORES ANTE DILEMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

Un estudio reciente publicado en la revista Journal of Interpersonal Violence titulado “Would you allow your wife dress miniskirt in the party”? Batterers do not activate Default Mode Network (DMN) during moral decisions about intimate partner violenceha analizado la activación cerebral de los hombres maltratadores ante dilemas de violencia de género.

Los investigadores, de la Universidad de Granada, han comparado el funcionamiento cerebral ante dilemas morales de violencia de género (situaciones de violencia física y psicológica dirigidas a controlar la conducta de sus parejas) y dilemas morales de violencia general (situaciones de violencia entre hermanos, amigos, etc.) en dos grupos de delincuentes: hombres condenados por violencia de género (Maltratadores) y hombres delincuentes condenados por violar otras normas legales sin violencia contra las personas (Otros delincuentes).

En primer lugar, para analizar si los dilemas creados de violencia de género y violencia general por el equipo de investigación eran dilemas morales, se compararon con los dilemas clásicos de Greene (p.e. dilema del tranvía). Los resultados mostraron que los dilemas de violencia de género y violencia general activaron las mismas áreas cerebrales, es decir, las de la Default Mode Network (DMN) o red por defecto, una red indispensable para el entendimiento de otros y que está implicada en la cognición social, pensamiento interno, juicios morales, entre otros.

En segundo lugar, los resultados mostraron que el grupo de Otros delincuentes activaron las áreas cerebrales del DMN durante ambos tipos de dilemas. Sin embargo, los maltratadores no activaron las áreas del DMN durante los dilemas de violencia de género pero si durante los dilemas de violencia general, indicando que las decisiones sobre sus parejas no implican un conflicto moral. Así, prohibir a sus parejas o exparejas ir en minifalda a una fiesta no les supone un conflicto moral con respecto a la libertad de la mujer. Sino que lo interpretan como la mejor manera de ayudarla a evitar problemas con otros hombres.

Estos resultados preliminares demuestran que la activación de las áreas cerebrales involucradas en la toma de decisiones morales no es universal y su activación es específica de los valores morales de la persona. Además, estos resultados alertan sobre la necesidad de explorar otras normas morales más allá de las tradicionales sobre dañar o matar a una persona y la necesidad de introducir cambios morales en los programas de rehabilitación de los maltratadores.

Este estudio se enmarca dentro de una línea de investigación dentro del grupo de investigación CTS581, y asume que:

1) Los maltratadores no tienen ningún tipo de daño cerebral y que son responsables de su comportamiento.

2) La conducta de los maltratadores merece ser investigada como cualquier otra conducta delictiva con el objetivo de predecirla y cambiarla.

3) Como en cualquier otra conducta, las variables neuropsicológicas son solo una parte de los factores que la determinan.

Artículos relacionados:

Bueso-Izquierdo, N., Hidalgo-Ruzzante, N., Burneo-Garcés, C., & Pérez-García, M. (2015). Emotional processing in batterers as assessed by Test Ekman Facial Expressions and Emotional Stroop Task in intimate partner violence situations. Revista Latinoamericana de Psicología47(2), 102-110.

Bueso-Izquierdo, N., Hidalgo-Ruzzante, N., Daugherty, J. C., Burneo-Garcés, C., & Pérez-García, M. (2016). Differences in executive function between batterers and other criminals. Journal of forensic psychology practice16(5), 321-335.

Bueso-Izquierdo, N., Hart, S. D., Hidalgo-Ruzzante, N., Kropp, P. R., & Pérez-García, M. (2015). The mind of the male batterer: A neuroscience perspective. Aggression and violent behavior25, 243-251.

Bueso-Izquierdo, N., Verdejo-Román, J., Contreras-Rodríguez, O., Carmona-Perera, M., Pérez-García, M., & Hidalgo-Ruzzante, N. (2016). Are batterers different from other criminals? An fMRI study. Social cognitive and affective neuroscience11(5), 852-862.

Verdejo-Román, J., Bueso-Izquierdo, N., Daugherty, J. C., Pérez-García, M., & Hidalgo-Ruzzante, N. (2019). Structural brain differences in emotional processing and regulation areas between male batterers and other criminals: A preliminary study. Social neuroscience14(4), 390-397.

Bueso-Izquierdo, N., Verdejo-Román, J., Martínez-Barbero, J. P., Pérez-Rosillo, M. Á., Pérez-García, M., Hidalgo-Ruzzante, N., & Hart, S. D. (2019). Prevalence and nature of structural brain abnormalities in batterers: A magnetic resonance imaging study. International journal of forensic mental health18(3), 220-227.

Cuádruple asesinato de Pioz (agosto de 2016). La prueba neurocientífica valorada por el Supremo y la Neurocriminología como disciplina de estudio de la conducta violenta

Recientemente, el Tribunal Supremo elevó de una a tres condenas de prisión permanente revisable, la pena del llamado caso del asesino de Pioz. En el siguiente enlace podemos acceder a la noticia de la página de Poder Judicial y al texto completo de la Sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, correspondiente al recurso de casación interpuesto por el imputado.

http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-Judicial/Noticias-Judiciales/El-Tribunal-Supremo-aumenta-de-una-a-tres-las-penas-de-prision-permanente-revisable-para-el-cuadruple-asesino-de-Pioz

En sus Fundamentos de Derecho 4.1. y 4.2. se discute acerca del “debate en ciernes” que ha supuesto la valoración jurídica de la prueba de neuroimagen PET-TAC que aportó la defensa, para justificar que su cliente padecía un daño cerebral que le impedía distinguir con claridad el bien del mal. Esta prueba no solo no impactó en las resoluciones de la Audiencia Provincial de Guadalajara, ni en la del Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha, sino que nuevamente no prospera en el recurso de casación. Explica el Ponente que no se desprecia el valor de las pruebas de neuroimagen, sino que estas se consideraron insuficientes para justificar un daño cerebral que incidiera directamente en la capacidad de querer y entender del imputado.

Merece la pena leer con detalle la resolución, en la que encontramos fragmentos que nos remiten a la “controversia histórica” que supone el debate determinismo-libertarismo en cuanto a la responsabilidad personal del acto criminal.

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Y es que este apasionante campo de estudio que es la conducta violenta, presenta multitud de aristas y supone aún un reto para su comprensión. La aplicación al ámbito jurídico y forense es directa, por ello, queremos presentaros un amplio proyecto formativo, directamente relacionado con la psicopatología forense y la criminología como áreas de conocimiento y asesoramiento a los tribunales.

El master online de la Universidad de Valencia sobre Neurocriminología y dirigido por el Catedrático de Psicobiología de la Universidad de Valencia Luis Moya Albiol es claro ejemplo de ello: https://postgrado.adeituv.es/es/cursos/area_de_psicologia-5/neurocriminologia/datos_generales.htm.

Así mismo, el Manual de Neurociminología (2015): https://www.edicionespiramide.es/libro.php?id=4321858, servirá a muchos de nosotros como referencia de base de esta línea de conocimiento.

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La neurociencia irrumpe progresivamente en el proceso jurisdiccional. Los jueces observan muy atentos los avances de la misma; es más, recientemente se viene generando un intenso debate doctrinal entre neurocientíficos, filósofos y juristas, que se centra en la cuestión de si el Derecho Penal necesita una revisión profunda y una modificación de algunos de sus fundamentos. El debate también se amplía al derecho procesal, donde se cuestionan aspectos que afectan a la prueba testifical y pericial, la detección de mentiras, los fallos de la memoria, la medición del dolor indemnizable…

Os animamos a bucear, prudente pero rigurosamente, en la contribución a este debate.

 

“La neuropsicología dentro del ejercicio forense”, de la edición presente de FOCAD para la División de Psicología Jurídica.

 

No te pierdas el documento titulado “La neuropsicología dentro del ejercicio forense”, de la edición presente de FOCAD para la División de Psicología Jurídica.

Si eres miembro de la División de Psicología Jurídica puedes realizar los cursos especializados programados hasta el 31 de diciembre de 2020, entre los que se encuentra el curso “La neuropsicología dentro del ejercicio forense”, cuya autora es nuestra compañera Amaya Nagore Casas. También podrás responder el cuestionario de evaluación para obtener la certificación de 20 horas tras haberlo superado favorablemente.

Como sabes, la formación continuada en nuestra profesión es algo indispensable. El Programa de Formación Continuada a Distancia FOCAD en Psicología tiene la finalidad de promover la actualización de sus profesionales colegiados. Dicho programa tiene un recorrido de 42 ediciones y en su recurso de Biblioteca actualmente puedes consultar todos los cursos publicados desde 2008 a 2018.

Sin duda, un excelente recurso de formación actualizada, por el que agradecemos que el Consejo General de la Psicología haya tenido en cuenta nuestra área de interés, que progresivamente va consolidando su presencia en el panorama científico-profesional.

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Portada del curso disponible para psicólogos/as colegiados/as que pertenecen a la División de Psicología Jurídica. https://www.focad.es/index.asp#divisiones 

Programa provisional II Congreso Neuropsicología Jurídica y Forense. 20 y 21 de Febrero, Barcelona.

Con nuestra agrupación en Neuropsicología Jurídica y Forense ya constituida, celebramos la segunda edición de este congreso, desde que así se acordara en la primera reunión en Granada, en enero de 2018.

José Ortega y Gasset nos dijo “solo es posible avanzar cuando se mira lejos; solo cabe progresar cuando se piensa en grande”.

Sabemos que crecer en nuestra área profesional, como en todo, necesita tiempo, pero
sobre todo, necesita foros de discusión, trabajo y mucha labor de investigación. Por eso
planteamos este segundo encuentro como un espacio de bienvenida a la duda, al
problema y a la disertación, de la mano de grandes profesionales de diversas
disciplinas de la psicología, la psiquiatría, la neurología, y las ciencias jurídicas.

Para conocer el programa provisional, sigue este enlace

PROGRAMA PROVISIONAL II CONGRESO SENJYF

REPRESENTACIÓN DE LA NEUROPSICOLOGÍA FORENSE EN EL CONGRESO NACIONAL DE PSICOLOGÍA VITORIA-GAZTEIZ

Del 21 al 24 de julio se celebró el IV Congreso Nacional de Psicología en Vitoria, organizado por el Consejo General de la Psicología y Psicofundación. Bajo el lema “Nada de lo psicológico nos es ajeno”, han sido intensas jornadas repletas de experiencia y conocimiento relativo a todas las áreas de aplicación de la psicología contemporánea.

La Sociedad Española de Neuropsicología Jurídica y Forense ha tenido representación en esta cita mediante el Simposio titulado: “Ámbitos de aplicación de la Neuropsicología forense”, coordinado por Óscar Pino y compuesto por Amaya Nagore, Miguel Pérez y Maribel Marín, todos ellos miembros de la asociación.

Los temas desarrollados por los ponentes, respectivamente, fueron los siguientes: “Aplicaciones de la neuropsicología forense a la jurisdicción civil”, “Un caso de trastorno mental transitorio” y “El diagnóstico de la simulación en neuropsicología forense”, ante un auditorio prácticamente lleno y muy participativo.

Ligados de manera muy cercana con el ejercicio profesional del neuropsicólogo forense, y presentes en el congreso como intervenciones invitadas, pudimos aprender de los trabajos de referencia expuestos de Virginia Barber sobre el Trastorno Antisocial de la Personalidad, por Antonio Andrés-Pueyo sobre la valoración de la gestión del riesgo de conducta violenta, o por Fernando Maestú sobre el conectoma, entre otros.

Esperamos que en la V edición, la neuropsicología forense a nivel nacional consiga exponer avances aún más consolidados.

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De izquierda a derecha, los integrantes del Simposio sobre Neuropsicología Forense: Oscar Pino, Miguel Pérez, Maribel Marín y Amaya Nagore.